Nos formamos en desarrollo personal y apertura de conciencia

Archivo para la Categoría "Reflexiones"

Vídeo

CAMBIA TU VIDA SANANDO TU MENTE

Interesante audio de Louise Hay.

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Inteligencia emocional

“Elsa Punset” habla de inteligencia emocional con “Sergio Fernández” por su libro “Brújula para navegantes emocionales” y dan tres claves sencillas y prácticas para manejarse en el mundo de las emociones.
 

Más programas en http://www.pensamientopositivo.org

El desdoblamiento del tiempo

Alejandra Casado nos muestra  una serie de vídeos donde nos explica “La Ley del Desdoblamiento del Tiempo Aplicada al Ser”.

Todos los vídeos en http://www.alejandracasado.com.ar/videos_es.php

El primer vídeo:

Zanahoria, huevo o café

El oro para ser purificado debe pasar por el fuego, así como el ser humano necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es: ¿Cómo reaccionamos frente a las pruebas?

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.

A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en otro. Coló el café y lo puso en un tercer recipiente.

Mirando a su hija le dijo: “Querida, ¿qué ves?”. “Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: “¿Qué significa esto, padre?”. Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo!, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua siendo fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua siendo frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

“¿Cual eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?”

¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable, posees un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? P or fuera te ves igual, pero… ¿eres amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido?

¿O eres como un grano de café?. El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. ¡Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor! Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor… ¡tú reaccionas mejor! y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café? Piénsalo…

Decálogo de la Serenidad

1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer, y me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy haré un programa detallado. Quizás no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré, y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente, aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

La necesidad del amor

por  Adil

A lo largo de la vida hay etapas en las que la palabra “amor” tiene diferentes significados, colores y matices para nosotros.

El amor es algo muy complejo y cada cual lo vive diferentemente.

Para unas personas el amor debe implicar compromiso, otras piensan que si son amadas serán felices, otras piensan que es algo que dura para siempre mientras otras temen por la caducidad que pueda tener.

Y sin embargo, pese a los diferentes modos de verlo, todos queremos tener amor.

De toda la vida se nos ha enseñado que el amor conlleva compromiso, que si alguien te ama lógicamente también querrá comprometerse contigo. Pero no es así, se puede amar a una persona sin tener ganas de comprometerse. Quizás sea conveniente que evites el amor que se entrega sin compromiso.

Por lo general, tan pronto escuchamos decir “mi amor”, “te amo”, de inmediato pensamos que si alguien nos quiere estará dispuesto a dejarlo todo de lado por estar a nuestro lado.

Pero no siempre es así  y aunque pueda doler darse cuenta de ello, debemos aprender a reconocer que muchas veces quieren entregarnos un amor sin compromiso, un amor que no toma el camino que deseamos.

La palabra “amor” la sentimos como si de una palabra mágica se tratase, como algo que está destinado a durar para siempre y que por ello mismo, lógicamente conllevará compromiso. Pero si tan pronto escuchamos esas palabras pensamos que será así, puede que estemos cometiendo un grave error.

El amor es algo que uno mismo debe entregarse:

El amor debe ser sentido y vivido por uno mismo, como quieras: lo puedes envolver en pañuelos de sedas, guardarlo en baúles… puede ser tan bueno como tú quieras que sea, lo puedes vivir a tu manera.

Sólo serás completamente feliz cuando logres comprender que el amor te debe hacer feliz a ti mismo. En el momento que así lo vivas llegarás a comprender por fin que la felicidad depende de ti, solamente de ti, de tus aciertos y tus errores, de las cosas buenas que puedas vivir o sentir.

– Eres dueño de ti mismo –

Debes descubrir que el amor y la felicidad no es algo que dependa de otras personas sino que de ti mismo.

Se puede ser muy feliz aun en la más completa soledad. A veces estando solo puedes tener la paz que necesitas, incluso puede llegar a ser tu mejor compañera (la propia soledad), porque tú mismo eres fuente inagotable de amor. Incluso puedes dar y repartir amor a los demás sin necesidad de entregárselo a una sola persona.

Nuestras vidas serán satisfechas cuando lleguemos a comprender que el amor no es cuestión de tener pareja sino algo que ya está a nuestro alcance: Nosotros mismos somos los dueños de nuestro propio destino y de la felicidad de nuestro corazón. No es algo que se nos deba entregar porque es algo que ya tenemos, sólo que a veces tenemos que darnos cuenta de ello.

La palabra “AMOR” la puedes vivir y disfrutar intensamente con todas tus ganas, siempre que no te hagas dependiente de nada ni nadie.

No permitas que el amor te haga ni dependiente, pero tampoco posesivo con nada.

Aprendamos a dejar salir de nuestras vidas lo que no va con nosotros, no permitamos que nos manipulen el corazón o los sentimientos en nombre del amor. Alejemos lo malo de nuestra vida, no permitamos que gobiernen nuestros sentimientos o nuestra persona.

Creer o esperar que nuestra felicidad depende del amor que otras personas nos entreguen es un error y algo que debes olvidar ya mismo; pensar así sólo te traerá decepciones, penas y tristezas. Nadie puede vivir la vida de otros, nuestra felicidad está dentro de nosotros y sólo nosotros mandamos sobre nuestro cuerpo y mente.

El amor podrá morar eternamente en tu corazón siempre y cuando no dejes que tu felicidad dependa de otras personas.

Eres tan capaz y valeroso que todo está en tus manos, tú eres el constructor de tu vida y felicidad, nadie te puede quitar ese privilegio, eso sólo te corresponde a ti.

El amor y la felicidad es un regalo para uno mismo, es regalarse paz, es soltar las cargas, es decidir mirar la luz de nuevo y con determinación caminar hacia ella. Todo lo bueno está dentro de ti, anímate a amar y dar felicidad sin esperar que te lo den, no lo esperes, sólo regálalo.

Pensamientos

Pensamiento del Sábado 14 de junio de 2014.
“La vida es difícil, es verdad; los humanos son a menudo malvados e ingratos, eso también es verdad. Pero aquél que se pasea por todas partes rumiando interiormente su malhumor y su rebeldía, da pruebas de un gran egoísmo, porque pone una carga más en la espalda de los demás, que también se encuentran con las mismas dificultades. Cree que si no dice nada y no hace daño a nadie, su malhumor sólo le concierne a él… Pues bien, ¡que se desengañe! Los humanos están todos conectados unos con otros y, cuando alguien agita continuamente en su cabeza y en su corazón todas las razones que tiene para estar descontento, lo quiera o no, todo esto se refleja en aquéllos a los que frecuenta como algo pesado, oscuro. Sólo aparentemente no les hace ningún daño. En realidad, con sus pensamientos y sus sentimientos,
proyecta corrientes negativas que actúan sobre su familia, sus amigos, la gente con la que se encuentra, e incluso sobre los animales, las plantas y los objetos de su alrededor. No es por tanto más inocente que las personas contra las que considera legítimo que se indignen.”

Pensamiento del martes 17 de junio de 2014.
“Para ser visitados por la alegría, debemos ser libres, y para ser libres debemos dejar de acumular fardos interiormente. La alegría se asocia con la idea de ligereza. Y ¿qué es lo que nos hace ligeros? El amor. El amor da calor y dilata nuestro corazón y entonces, como un globo que se eleva en la atmósfera, nos volvemos ligeros y nos elevamos alegremente en el espacio. La alegría es una de las expresiones más poéticas del amor. Cuando amáis a alguien, basta con que oigáis pronunciar su
nombre o que lo veáis a lo lejos para sentiros alegres, gozosos, y para que vuestra alma empiece a cantar. Diréis que si esta persona a la que amáis no os ama, verla de lejos u oír su nombre, os hace sufrir. Es verdad, pero entonces es que el amor que sentís por ella todavía no es el verdadero amor. El verdadero amor se basta a sí mismo, no espera nada. Y como no espera nada, os lo da todo.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov

 

Haz de lo ordinario, algo extraordinario

Cuando tenía dieciséis años, era un joven normal, me gustaban las chicas y los bailes, estudiaba en el colegio y estaba a punto de graduarme. En esa época, no me importaba nada que no fuera diversión, hasta que me pasó lo siguiente: Estaba en casa de un amigo, cuando le preguntaron al hermano menor, quien para ese entonces tenía unos 5 ó 6 años, ¿qué quería ser cuando fuera grande?

– Él contestó con mucha seguridad: Bombero, porque me gustaría salvar vidas y apagar incendios.

Fue entonces cuando me pregunté por primera vez:

– ¿Qué quiero ser yo, cuando sea grande? ¿Qué voy a hacer con mi vida? ¿Qué dejaré cuando muera? ¿Cómo quiero que sea mi esposa? ¿Qué daré a mis hijos?

Muchísimas preguntas más me vinieron a la mente, pero lo dejé pasar sin ponerle mucha atención, como cualquier cosa que me causaba inquietud o miedo.

Días después me encontré con un amigo, bueno, un compañero al que le iba muy bien en todo lo que hacía: tenía amigos y era respetado por todos. Entre un tema y otro le pregunté:

– ¿Cómo haces para obtener buenas calificaciones?

Él me contestó que se esforzaba un poco en poner atención en clases y antes de un examen, repasaba sus notas de estudio, y consultaba en libros o con un instructor, para aclarar sus dudas y puntos débiles.

Inquieto, le pregunté:

– ¿Cuál es la razón por la que te preocupa obtener buenas notas?

Él me contestó que quería que su vida no fuera en vano; él deseaba llegar a ser un buen empresario, tener algo qué darle a sus hijos cuando los tuviera; y, lo más importante de todo, anhelaba ir construyendo su lugar en el cielo. Yo le dije en tono burlón que era un santurrón, un nerd, y otras cosas que parecieron no molestarle.

Unos días después de los exámenes semestrales, encerrado en mi cuarto, castigado, y sin poder salir, pensé en lo que me había dicho aquel compañero nerd. Concluí que era yo quien estaba mal, pues justificaba mi flojera basado en que no tenía un ideal en la vida, que poco me importaba lo que tuviera que ver con mi formación, que no sabía bien lo que quería. Es más, ni siquiera me había preguntado quién podría llegar a ser yo, con toda la instrucción que había recibido.

Fue entonces cuando me propuse dar algo de mí, para mí, para mi futura familia, para los demás, para construir mi vida en el futuro y para mi casa en el cielo. Recordé una frase que un maestro acostumbraba decir cada día, y que a partir de entonces marcó el rumbo de mi vida: Haz de lo ordinario, algo extraordinario. Esto significa que si hacemos todo lo que nos corresponde hacer como estudiar, pasear, entrenar, trabajar, poniendo en ello nuestro mayor esfuerzo, esto se convertirá poco a poco en una forma de vivir, que hará de nosotros una persona extraordinaria.

Ahora tengo 33 años, estoy casado con la mejor mujer que pude encontrar, tenemos unos hijos a los que amo más que a mí mismo. Me siento amado, me he caído, me he levantado, he recibido más de lo que he dado y gracias a esa reflexión, mi vida, que parece ordinaria, es en realidad extraordinaria.

Con esta sencilla reflexión, podemos decir que el tener un ideal en la vida es como tener toda la energía necesaria para lograr ser quiénes queremos ser.

Autor Desconocido

Pensamiento

Pensamiento del viernes 9 de mayo de 2014.

“El miedo, este instinto tan necesario para la supervivencia de la
especie humana, puede tomar en ciertos casos, unas formas tan
incontroladas e irracionales que, en vez de salvarles, ha causado
la perdición de muchos hombres y mujeres. Por eso, no es preciso
esperar a tener que afrontar grandes peligros para entrenarse a
vencer el miedo.
De vez en cuando os encontráis confrontados bruscamente con
hechos, con situaciones, o incluso solamente con palabras que
pueden inspiraros miedo. Una persona, por ejemplo, os amenaza con
privaros de algo que os importa mucho, o con oponerse a uno de
vuestros buenos proyectos. En vez de asustaros inmediatamente y
embarullaros con protestas tímidas y torpes, o de salir gritando
y dando un portazo, no digáis nada, manteneos tranquilos. Cuando
nos cogen de imprevisto, las reacciones instintivas no hacen más
que agravar la situación. ¿Quién sabe si no son más que
simples amenazas en vano? Y aunque sean reales, las podréis
afrontar mejor si mantenéis la sangre fría. Tratad de rememorar
todas las ocasiones en que, por miedo a lo que considerabais como
un peligro, reaccionasteis impulsivamente y lo lamentasteis
después. ”

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento…

 Pensamiento del viernes 2 de mayo de 2014

“En general, no son los hombres de bien los que más hincapié
hacen en la deshonestidad, la injusticia y la maldad de los
demás ni los que se muestran más desconfiados. Al contrario, a
menudo son aquéllos que tienen estos defectos quiénes sin cesar
aluden a ellos por todas partes. ¿Por qué? Porque una
naturaleza viciosa tiende siempre a fijarse en todo lo que es
malo y vicioso como ella. Los que poseen grandes cualidades
morales, no se interesan demasiado por los defectos de los
demás, a veces ni siquiera les prestan atención, y si los
notan, no se fijan demasiado en ellos porque tienen tendencia a
ver a los demás a través de las cualidades que ellos mismos
poseen.
Cada ser humano sólo puede ver a través de sus propios ojos, y
es él mismo quien modela estos ojos con sus pensamientos y sus
sentimientos. Si os encontráis con gente que sólo os habla de
las lagunas o del mal comportamiento de los demás, sabed que, de
una forma o de otra, las revelaciones que os hacen se refieren a
ellos mismos en primer lugar. Si fueran nobles, bondadosos y
honestos, descubrirían también en los demás estas buenas
cualidades y os hablarían primero de ellas.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov

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