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Suzanne Powell

Dieta disociada

¿Por qué combinar correctamente los alimentos?

Combinar correctamente los alimentos va a permitir una mejora digestión, una correcta asimilación, una adecuada evacuación intestinal y una desintoxicación continuada. Una digestión demasiado lenta y laboriosa seguida de una tardía evacuación permite una reabsorción de las toxinas fecales y como consecuencia la fabricación de más grasa para poderlas almacenar. Si no se da un descanso fisiológico al aparato digestivo, el cuerpo no puede desintoxicarse de forma continua. Un cuerpo hinchado es un cuerpo intoxicado.

Los órganos de desintoxicación son los riñones y el hígado. Si ambos no funcionan correctamente será muy difícil perder peso. El secreto para conseguir el peso ideal, una sensación de bienestar intestinal y mejorar la salud a todos niveles está en la práctica de la nueva dieta del siglo XXI, una dieta que respeta la correcta combinación de los alimentos.

Como combinar nuestros alimentos.

No combinar jamás almidones y féculas con ácidos. Los ácidos destruyen e inhiben la secreción de la enzima ptialina, como resultado la digestión de los almidones se ve alterada e incompleta y ocasionará fermentaciones anormales en el duodeno. Por eso no se debe aliñar con vinagre ni limón cuando en un menú hay presencia de un almidón o fécula (pan, patatas, arroz, garbanzos..) ni se deben juntar en una misma comida las frutas muy ácidas con el plátano.

No combinar jamás proteínas fuertes con almidones fuertes

Las proteínas son digeridos en un medio ácido en el estómago mientras los almidones y féculas precisan un medio alcalino para su digestión. Nada más ingerir una proteína se segregan los ácidos gástricos para la activación de la pepsina, lo que ocasiona la inmediata paralización de la digestión de los almidones. Entonces no son compatibles en una misma comida carne con patatas o pescado con arroz o una tortilla de patatas.

Nunca combinar frutas dulces y azúcares con proteínas. Las frutas dulces son de muy fácil y rápida digestión y por lo tanto no permanecen en el estómago ni siquiera media hora. Por lo contrario las proteínas requieren varias horas para su larga digestión. Como consecuencia si se comen juntos , los azúcares quedarán retenidos en un medio húmedo y caliente con el resultado de una fermentación anormal.

El yogurt y el requesón se consideran una excepción por estar pre-digeridos.

Nunca combinar azúcares con grasas. Las frutas muy dulces y la fruta desecada tienen una digestión muy rápida mientras los alimentos ricos en grasas tienen un proceso de digestión muy lento y el resultado es el mismo como en el caso anterior.

No combinar jamás frutas muy dulces con frutas muy ácidas. Por ejemplo los plátanos, uvas y melones no combinan bien con el kiwi, ni el limón, ni la piña aunque sí se puede tomar un zumo de fruta ácida media hora antes de comer frutas dulces.

En general las frutas ácidas van mejor por la mañana y las frutas dulces a mediodía y para la cena.

No combinar vegetales salados y amargos con frutas muy dulces. Los ajos, cebollas, rábanos, apio, perejil…etc, tienen distinto tiempo de digestión que las frutas muy dulces por lo que conduce a una fermentación.

Pero la excepción está en las frutas muy ácidas o poco azucaradas como el kiwi, limón, pomelo, piña que sí son tolerables con hortalizas y ensaladas. Así por ejemplo se pueden combinar kiwi, piña o limón en una ensalada siempre que no haya ningún almidón en el mismo menú.

Los aguacates hacen una buena combinación con ensaladas, fruta ácida y almidones, pero combinan mal con fruta dulce y azúcares.

Los aguacates son una de las mejores fuentes de grasa y son una excelente proteína, pero son un alimento fuerte por lo que no se debe abusar de ello ni combinarlo con frutos secos, semillas y proteínas fuertes. Una ración es medio aguacate.

Los tomates aunque habitualmente se consideran una fruta ácida, los tomates que se cultivan en España apenas tienen acidez especialmente si se comen bien maduros, por lo que nosotros, considerando su gran riqueza enzimática, somos partidarios de consumirlos con almidones y proteínas pero nunca con frutas muy dulces ni muy ácidas.

El tomate bien maduro no debe faltar en ninguna ensalada por su gran valor alcalinizante.

Nunca comer juntos dos féculas y/o almidones distintos, ésta es una de las peores combinaciones y de las más practicadas.

Por ejemplo arroz con lentejas, potaje con lentejas y patatas, o pan para “remojar” en presencia de patatas, arroz, legumbres…etc, bocadillo de tortilla de patatas.

Nunca combinar dos proteínas de muy distinta naturaleza entre sí, la putrefacción que ocasiona la mala digestión de las proteínas es una de las fuentes de mayor toxemia. Debemos evitarla a toda costa.

La combinación de dos proteínas muy similares puede considerarse aceptable, como por ejemplo yogurt en una salsa dentro de un menú en el que también entre algo de queso, etc

Algunos ejemplos de mala combinación de los alimentos:

Nunca pan y patatas / Nunca pan y arroz / Nunca pan y garbanzos /Nunca kiwi y plátano / Nunca tomate y limón / Nunca lentejas y arroz / Nunca lentejas y patatas / Nunca huevo y patata / Nunca plátano y limón / Nunca jamón y melón / Nunca carne con patatas / Nunca pescado con arroz / Nunca higos con nueces / Nunca vinagre o limón en la ensalada con pasta o arroz o patatas / Nunca leche con pan /Nunca dátiles y almendras

Algunos ejemplos de buena combinación de los alimentos:

Pan o pasta con aguacate  / Fruta de cualquier tipo con yogurt o 100g de requesón sean uvas, peras, plátano etc.. / Patata con verduras / Huevo con pan dextrinado (en tiendas de dietética) / Pescado con limón / Carne con postre de piña natural / Ensaladilla rusa pero sin atún / Fruta con pan dextrinado / Fruta con copos de avena / Ensalada de hortalizas frescas SIN vinagre, con arroz (almidón) / Ensalada de hortalizas frescas CON vinagre, con setas (proteína) / Uvas con castañas / Fresas con miel y nata montada / Yogurt con muesli / Quinoa con verduras salteadas /

Dieta disociada muy simplificada:

Desayunos a elegir solo uno y alternar.

Fruta de la estación, yogurt con muesli.

Fruta de la estación con pan dextrinado, 100g de requesón con miel o mermelada de arándanos. Infusión o zumo de manzana, tostadas de pan con tomate y 100g de requesón. Una manzana, Infusión o zumo de manzana.

Bocadillo de medio aguacate, tomate, ajo o cebolla y lechuga. Una manzana.

Leche vegetal ( soja, arroz, avena….etc) con cereales (copos de avena, muesli o tipo cornflakes), una cucharada de postre de polen. Pera o manzana

Comida

Un plato grande de ensalada de hortalizas frescas sin vinagre ni limón.

Verduras de la temporada a mezclar con un solo almidón / fécula a escoger: Patatas Arroz Pasta Legumbre Pan Calabaza Castañas Boniatos Quinoa

Postre : manzana, pera, papaya, compota, yogurt sin endulzar

Cena

Gazpacho o ensalada con vinagre de sidra.

Verduras de la temporada a mezclar con una sola proteína a escoger:

Pescado Carne Ave Huevo Queso fresco 100g max. Tofu Setas o champiñones Guisantes Frutos secos 12 piezas de una sola variedad ( nueces 6)

Postre: yogurt natural, manzana, pera, compota, papaya

MÁS INFORMACION EN:
Charla sobre Alimentación Consciente en el Congreso de Barcelona:

http://vimeo.com/23646703

Charla sobre Alimentación Consciente en el centro A.Sana Barcelona

http://www.suzannepowell.es/2011/02/04/suzanne-powell-alimentacion-consciente/

Dieta Disociada con listado de los alimentos Polo Positivo/Polo Negativo (yin yang)

http://suzannepowell.blogspot.com.es/2011/05/alimentacion-consciente-suzanne-powell.html

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Dieta Vegetariana

Dejo aquí una entrevista en “La Vanguardia” – en “La contra”, a un médico y naturópata vegetariano, de 3ª generación, (es decir que sus abuelos y sus padres eran vegetarianos,… y también los hijos).

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120628/54317505118/la-contra-jordi-campos.html

Vegetariano desde…
Mis padres eran ya vegetarianos cuando yo nací.

¿Y sus abuelos?

Mis dos abuelas coincidieron en la consulta de un médico vegetariano…, y adoptaron la dieta vegetariana en sus respectivas familias.
Vegetariano de segunda generación.
Y mis hijas también.
Por entonces se decía que los niños vegetarianos se mareaban…
¡Qué va! Y siempre hice deporte. ¡Hay grandes deportistas vegetarianos! Navratilova, Carl Lewis, Van Damme…
Un compañero mío de pupitre era vegetariano… ¡y mordía mi bocata de chorizo!
A mí, el olor ya me hubiese echado atrás. Jamás he comido carne ni pescado.
¿Nunca?
¡Me repugna! Ni mis padres ni mis hermanos han comido jamás carne ni pescado.
¿Es una militancia?
Una opción moral. Por eso hoy soy vegano: no como nada de origen animal. Ni huevos ni lácteos. Quien quiera comer carne o pescado… que mate personalmente al animal.
Pero la especie humana ¡es omnívora!
Los grandes primates son vegetarianos, y los humanos comíamos carne y pescado ocasionalmente. ¡Hoy se comen en exceso! El organismo se sobrecarga, y de ahí nuestras enfermedades: articulaciones inflamadas, arterias bloqueadas, alergias, diabetes…
¿Y qué tiene de malo el pescado?
Su grasa se satura de metales pesados y tóxicos, dada la contaminación de los mares.
Los vegetales llevan agrotóxicos…
Peor es que carne y pescado carguen con la vibración de sufrimiento y miedo del animal. Aconsejo, eso sí, el cultivo biológico.
¿No le aburre comer sólo vegetales?
Me gusta. Y soy crudívoro: el 90% de los vegetales que ingiero son crudos, frescos, vivos. ¡Ayuda a las células a renovarse! Como ensaladas variadas, muchas frutas…
¿Y de dónde saca la proteína?
La de los cereales basta, ¡no necesitamos más! Se exagera con las proteínas. Ese olor tan raro de los gimnasios… emana del sudor de los deportistas, inflados de proteínas.
¿Ser vegetariano le llevó a ser médico?
Quería ayudar. Fui médico en el hospital Clínic. Fui cirujano…, pero abandoné.
¿Por qué?
Vi que la medicina convencional sólo pone parches. Sirve para el remedio drástico, urgente…, pero superficial: ¡no cura de verdad!
¿No cura?
Sólo te curas de verdad desde dentro de ti mismo. El buen médico es el que sabe despertar a tu médico interior, ¡que es el único que podrá sanarte de verdad!
¿Tengo un médico dentro de mí?
Sí. Todas las enfermedades de tu cuerpo tienen raíz anímica, espiritual. Si te ayudo a descubrir esa causa espiritual…, ¡se sana tu psique, y eso sanará tu cuerpo!
¿Cómo llama a esta medicina?
Medicina holística, suma de medicina psicosomática y medicina natural. Como base, mis pacientes adoptan la dieta vegetariana, en su mitad crudívora.
¿Qué enfermedades aborda así?
Disfunciones visuales, alérgicas, dérmicas, reumáticas, artríticas, anímicas… Prescribo dieta vegetariana y un cambio de actitudes.
¿Actitudes?
Los pensamientos, las palabras y los actos ¡son muy poderosos y pueden hacer enfermar tu cuerpo! Sanando actitudes -ideas, palabras, hábitos…- sana el cuerpo.
¿Y así trata disfunciones visuales?
¡Sí! El 60% de la población europea usa gafas: enfermedad de la civilización. ¡Y la miopía se cura! Llevas gafas: por miopía, ¿no?
Desde los 10 años. Hoy, diez dioptrías.
Cuantos más años lleve tu ojo con gafas, y cuantas más dioptrías tenga, más difícil para ese ojo dejar de ser miope. ¡Pero se puede! Un paciente mío con 10 dioptrías… dejó de ser miope en 18 meses: cero dioptrías.
Me sorprende. ¿Cómo es posible?
El miope suele serlo a causa de una personalidad sensible, con tendencia a retraerse, a ver amenazas afuera, a tener miedo, a recogerse en el intelecto.
Me reconozco así cuando era niño.
Esa tensión interna te provocó la miopía. Fue erróneo graduarte lentes cuando todavía tenías poquitas dioptrías e ir aumentando su graduación cada vez: ¡el ojo se acostumbró, no tuvo oportunidad de reponerse!
¿Acaso podía haberse repuesto?
Sí. El ojo es terminación del sistema nervioso, espejo del alma… Y eso va cambiando. ¡Lo primordial es ser consciente de tus tensiones y miedos, y modificar esas actitudes!
¿Y luego?
Quítate las gafas. Contacta con la naturaleza. Pasea por el campo. Mira a lo lejos. Practica técnicas de relajación y respiración…
Pero es que sin gafas ¡estoy perdido!
Si durante el tratamiento te las pones lo mínimo posible, y vas disminuyendo paulatinamente su graduación…, tu ojo vuelve a esforzarse para ver bien lo que pasa alrededor.
¿Qué más necesitaría para lograrlo?
Alegrías. Y, sobre todo, una fortísima motivación: ¡sin eso no hay dieta vegetariana que valga! El ojo acaba por reflejar tu claridad interior. Y brillará más.
Vegetarianismo y espíritu, salud psicofísica… ¿Cuál es su conclusión, su máxima?
Ama a la naturaleza. Ama a la vida. Ámate a ti mismo, ama a todos. Y todo lo que hagas contra las leyes del amor te enfermará. ¡Nada hay más curativo que el amor!

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